Considere estos datos:
- Más del 70% de los paros cardíacos repentinos suceden fuera de los hospitales
- En la actualidad, sólo 1 de cada 20 personas sobrevive al paro cardíaco repentino fuera del hospital
- En Europa, más de 700.000 personas mueren al año a consecuencia de un paro cardíaco repentino
El tiempo es el mayor enemigo de la supervivencia:
- Por cada minuto que se retrasa la desfibrilación, las probabilidades de supervivencia se reducen en un 7 - 10%
- La muerte debida a un paro cardíaco repentino puede producirse en 10 minutos
- Los profesionales de emergencias médicas tardan una media de 9 minutos en llegar al lugar del suceso
En la actualidad, existen pruebas concluyentes de que la desfibrilación, combinada con la resucitación cardiopulmonar (RCP), es el tratamiento definitivo para las víctimas de paro cardíaco repentino. La desfibrilación aplica una descarga al corazón, restableciendo así el ritmo cardíaco normal.
La desfibrilación funciona:
- Existe una probabilidad de supervivencia del 75% si se realiza la desfibrilación de manera inmediata
- Un acceso rápido a la desfibrilación podría aumentar las probabilidades de supervivencia en 3 de cada 4 casos de paro cardíaco repentino
- La desfibrilación es la única intervención eficaz que existe para tratar el paro cardíaco (y de manera específica la fibrilación ventricular)
Aunque se sabe que la RCP y la desfibrilación aumentan significativamente las probabilidades de supervivencia, aplicar
el tratamiento a la víctima de forma rápida constituye todo un desafío. Las probabilidades de supervivencia dependerán
de la intervención inmediata de los testigos del paro cardíaco repentino.
Un conocimiento general acerca del paro cardíaco repentino y su tratamiento puede cambiar la situación.
Todos podemos ayudar.