¿Por qué se producen fallecimientos?
Si bien el paro cardíaco repentino presenta probabilidades de supervivencia, no siempre se dispone de desfibriladores
de forma inmediata para poder salvar una vida. La mejor forma de tratar el paro cardíaco repentino es mediante la
realización de una RCP inmediata llevada a cabo por un testigo presente en la escena (combinando compresiones
torácicas y ventilación), seguida de una descarga de desfibrilación. La combinación de ambos procedimientos es de
vital importancia.
En la actualidad, sólo 1 de cada 20 personas que sufre un paro cardíaco repentino sobrevive fuera del
hospital. ¿Por qué? Una de las razones principales es que no se
realiza una desfibrilación cardíaca a tiempo. A menos que se restablezca el ritmo cardíaco con rapidez,
las probabilidades de supervivencia se ven reducidas significativamente.
¿Cómo salvar más vidas?
La solución es más sencilla de lo que parece...
Debemos informar a la población acerca del paro cardíaco repentino, sus causas y tratamiento. Al mismo tiempo, en
Philips Healthcare trabajamos para convencer a comerciantes, empresarios, autoridades locales y otras organizaciones de cómo
la disponibilidad de desfibriladores externos automáticos (DEA) en sus instalaciones puede salvar vidas.
La detección temprana de una situación de emergencia debería poner en marcha una cadena de
supervivencia. Con una asistencia rápida, las probabilidades de recuperación de la víctima se
multiplican.
- Llamar al servicio de emergencias inmediatamente
- Iniciar las maniobras de RCP
- Desfibrilar lo antes posible
- Obtener ayuda de profesionales en soporte vital avanzado
Aquellas personas que sepan en qué consiste el paro cardíaco repentino, la resucitación cardiopulmonar y la
desfibrilación podrán transmitir este conocimiento a otras personas, aumentando así las probabilidades de supervivencia
en víctimas de paro cardíaco repentino. El objetivo de esta página web es ayudar a difundir este conocimiento.